Solidaridad con el Secretario General de la FSM, George Mavrikos

La Coordinadora Sindical de Clase,  miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM), condena la decisión del gobierno de EE.UU de denegar el visado al secretario general de la FSM, George Mavrikos, que tiene previsto participar como orador principal en la reunión sindical anual de las organizaciones y amigos de miembros de la FSM, que tendrá lugar en Marzo en la ciudad de Los Ángeles. Antes asistirá, el mismo mes, al evento de la ONU en Nueva York.

No debemos olvidar, que la FSM tiene representación permanente en la ONU desde 1945, por lo que la denegación del visado a nuestro secretario general, supone un ataque directo al sindicalismo de clase y combativo.

La FSM es una organización internacionalista, masiva y de clase que cuenta con 92 millones de miembros en 126
países del mundo. Un ataque que refleja de forma clara el miedo que representa para la clase dominante y para el propio sistema capitalista, que la clase obrera se organice y luche, pues nuestra clase unida y organizada es el enemigo más temible para la burguesía.

Por ello no es casualidad que, de forma previa al encuentro entre organizaciones y amigos miembros de la FSM, se le deniegue la entrada al país a nuestro secretario general. Puesto que dicho encuentro tiene como objetivo fundamental establecer lazos con otras organizaciones, dando a los trabajadores estadounidenses una alternativa clasista y combativa, alejada del sindicalismo amarillo y el oportunismo, que haga valer los intereses del proletariado.

La clase obrera en EE.UU, como en otros países, se encuentra sumida en la miseria y en la explotación, con salarios paupérrimos que ni siquiera nos permiten vivir bajo un techo, viéndonos obligados a pluriemplearnos para cubrir nuestras necesidades mínimas, mientras los capitalistas se enriquecen a nuestra costa. Así, en EE.UU, se calcula que un 30% de la población activa estadounidense trabaja cobrando el salario mínimo por hora, que en muchos casos ni siquiera llega a 6 dólares la hora, impidiéndoles el acceso a la vivienda ( se estima que un trabajador ha de percibir 8,89 dólares la hora para poder alquilar un apartamento de una habitación ) o a una cobertura sanitaria digna. 

Ante este atropello, solo cabe organizarnos y luchar en torno al sindicalismo de clase y combativo para poner fin a un sistema que nos sume en la miseria y la explotación, elementos necesarios para que la burguesía siga acumulando riquezas gracias al expolio y a la esclavitud a las que nos somete.

Por ello, desde la CSC exigimos que el gobierno de EE.UU permita de forma inmediata la entrada a George Mavrikos al país y, que cese la represión que ejerce sobre la FSM, sobre las organizaciones sindicales y obreras del país

¡Ante su represión , solidaridad de clase!

¡Que viva la lucha de la clase obrera!

 

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